Que sea 7 de enero ya
18 Dic 2007 Cosas de Cursomán
Ha tenido que llegar el día en que no tenía nada importante de lo que hablar para llegar al tema estrella, la navidad. Después de que Vickyland y Malva da Pao nos hayan dado un montón de razones para odiarla, yo me sumo al carro (aunque me negué a hacerlo). De hecho deberíamos haber creado un blog exclusivo para eso.
Cosas buenas de la navidad
- Es una excusa para hacer fiestazas, agarrarte megaborracheras y perder la decencia con tus compañer@s de trabajo (y amigos a los que veo una o dos veces al año)… Eso siempre viene bien.
- Que te hagan regalos (entre ellos, la cesta de navidad).
- Y ya.
Cosas malas de la navidad
- Escuchar villancicos mientras esperas la cola del cine: “señor, yo quiero dos entradas para Blade Runner, calle de una puta vez a Boney M, o mejor no lo calle, vaya a ser que me ponga los de Raphael o los de esos niños aflautados de 8 años”. Como será que para mí la peor canción de Lennon es Happy Xmas (War is over).
- Cenar y comer como un cerdo: Aunque gracias a dios en mi casa hemos entrado en la coherencia y las cosas son mucho más comedidas hoy en día, recuerdo las cenas de 6 quesos, 4 patés, salchichón-chorizo, jamón-lomo, gula, carabineros, caldito, almendritas, pescado al horno, macedonia, licores y turrones. ¡En una sola noche! Y luego me decís que me duermo antes de las uvas, ¡cabrones! si tendríais que tomarme el pulso a ver si sigo vivo después del empacho.
- Comprar lotería. Este año me he negado, no juego más que 10€ de un número que compré en un bar porque llevaba 8 cañas y 2 gintonics, así que en estado de sobriedad me niego. El soniquete de los niños de sanildefonso es demoledor, te taladra el cerebro como diciéndote “Cursománnnn, te jodesss, ya está aquí la navidazzz otra vezz y va a durar hasta el 7 de enero… Escucha, escucha: cuarenta y cinco miiiiil dooooooce.” Hijos de perra.
- Hacer regalos. Cualquier cosa por no pisar un centro comercial o el centro de Madrid de 10 de diciembre a 7 de enero, os doy lo que queráis. Este año ya he comprado varias cosas por internet y el año que viene compraré muchas más.
- Los amigos invisibles. Ya tengo un par de amigos invisibles, hablo con ellos y no les veo nunca (¿me estaré volviendo loco?), no quiero tener más. Mi familia no es tan grande como para que la celbreación de un amigo invisible sea necesaria por el gasto de regalar a mucha gente, es el único sentido que tiene un amigo invisible.
- La tele. La programación de la tele en navidad es como una bolsa de basura del mes de agosto que se te ha olvidado en la terraza de la casa de la playa y la abres en marzo del año siguiente, apesta como el culo de Fraga sin lavar. Tenemos grandes exponentes de esta mierda: La gala de inocente inocente, los rankings del tipo “los 100 mejores momentos de Yola Berrocal en 2007“, que vuelven Cruz y Raya a tocar los cojones, las uvas en telecino con el mayor exponente de mierda que haya (si hace unos años fue jorgejaviervazquez, este año le toca a los de escenas de matrimonio, telita), qué bello es vivir, … Ah! y el mensaje de navidad del rey: Juancar tío ¿por qué no te callas este año? Que cada año se te entiende menos, que lo haga Leti que tiene experiencia con los micros… ante las cámaras quiero decir, vamos que salía en el telediario, ay qué lío.
- Hace frío y me suelo poner malo el 5 o 6 de enero… ¿será de la mala leche acumulada?
Seguro que tengo muchísimas más cosas en contra de la navidad, pero tengo cosas que hacer, Feliz Navidad para quien la disfrute.
Cursomán.
18 Dic 2007 a las 07:01
Disfrutar de la Navidad es una opción, como teñirse el pelo de verde o ponerse un piercing en el pezón derecho: lo respeto, pero ni lo entiendo ni lo comparto.
A mí no me gusta la Navidad, y no es porque sea una moda decirlo, es porque es cierto. Lo más gracioso de estos días es mi peque, 14 meses, que va por la calle señalando con el dedito todas las luces, los Papá Noeles gigantes de las tiendas de los chinos, los espumillones de los escaparates y gritando “Hala”, que es lo único, además de mamá, que dice con claridad.
Adoro los regalos, incluso comprarlos, pero no en estas fechas en que te llevas catorce pisotones por conseguir una cartera de piel para tu madre. Me encanta comer, pero no a saco: todavía no he digerido el pavo de Nochebuena y ya estoy con la sopa de galets y los canelones (o canalones, nunca lo sé) de Navidad. Además, las tiendas de comestibles parecen el metro, colas larguísimas para comprar una lata de setas y una trufa para el relleno…. Uf, que estrés.
Para colmo este año me toca cocinar… Nos vamos a reír.
Al menos este año tengo vacaciones…
Chicos, felices días a todos.
18 Dic 2007 a las 08:07
y para colmo si quieres viajar, te dejas un riñon y parte del otro (que siiiiiiii, que ya se que es porque lo dejo para ultima hora… no habia ofertas de este tipo en algun tiempo pasado????)
pero eso si… queremos turron, turron, verdad?
bss apretaos y aunque navidad, hay vacaciones!!!
18 Dic 2007 a las 10:18
¡Vergüenza debería daros a todos!Con lo bonita que es la navidad!! todo quejas, quejas, pareceis MR. Scrooge, a ver si os van a venir a visitas los fantasmas de las navidades….
El problema es que hemos dejado de verle el lado positivo, que lo tenían, cuando éramos peques, nos traían mil regalos los reyes y encima teníamos 2 semanas de vacaciones para ver a espinete, jugar con los primos y tomar nuestras primeras copas de champán.
Ahora decidme que a vosotros nunca os ha gustado la navidad.
FELICES FIESTAS!!!