Presagios
14 Dic 2007 Cosas de Cursomán
Hay veces que la sucesión de dos o tres momentos son presagio de algún suceso posterior, de un buen día, o de una mala tarde… Yo no suelo vivir presagios, tal vez por no prestar la atención suficiente a los hechos, así que me doy cuenta a posteriori de las cosas. Este rollo inicial es para contaros una situación vivida hace aproximadamente poco más de una hora.
Después de haber olvidado la bufanda, justo el día de la semana que el coche marca menos temperatura exterior (-1.5ºC), llega el tren al que me toca subir. Se abren las puertas y me pega un bofetón un fuerte olor mientras subo al vagón. Se me viene a la cabeza de inmediato el capítulo 7 de Enjuto Mojamuto, titulado Clases de Pedos (clic para verlo)… pues como bien dice él, yo entro en el tren “degustando un pedo”, aunque no es mío, no distingo bien la clasificación que haría Enjuto, pero es una mezcla entre el que huele a plumas y el que huele a perro mojado (sin tintes afrutados).
Ya van dos hechos que podrían presagiar algo, pero yo no era consciente. Me siento, buena señal, saco Cartero de Bukowski y leo. Me rodean aproximadamente 10 ó 12 personas, poca gente. Bien, pues de esos 10 ó 12, antes de llegar a la primera parada han tosido, estornudado o sonado sus mocos más de 5. El hijodeperra que tengo detrás tose como si tuviese dentro al gallo Claudio y no quisiera salir, ni siquiera saca las manos de su bolsillo para taparse sus esputos, cerdo bastardo. La mujer de enfrente se suena los mocos con una efusividad sin precedntes, de hecho llego a temer por la integridad del kleenex (o clínex), pienso que se va a romper y su dorado manantial de mocos va a proceder a desparramarse por el abrigo que lleva en las rodillas. Ahora el hijodeperra que me tose en la nuca se suena, y suena a cascajo, a cafetera estropeada, como salga Claudio me pega con el pico en la cabeza y me mata… Ya no sé si por un acto de simbiosis, del cubilete de 4 asientos del otro lado del pasillo, estornudan dos a la vez, sólo uno de ellos se suena (ya no sé qué es mejor)…
Y yo que había decidido no ponerme la radio para prestar más atención al libro. Joder. Saco el MP3, selecciono Tinta Roja (el disco de tangos de Calamaro) y prosigo mi escatológco viaje. Ya casi se me había olvidado el olor inicial… de los asientos de detrás se levanta un mastodonte (al que yo no he oido toser ni estornudar), porque se baja en Vallecas. Simplemente decir, que éste bisonte nepalí es el que llevaba pegado a sus vaqueros grisáceos el olor que comentábamos en el segundo párrafo de este post. Me doy cuenta de ello porque pasa por el pasillo para ir a la puerta y con esos vaqueros impregnados roza mi asiento… aaagh.
Así que hoy me tengo que echar la siesta y pasarme por la farmacia, porque presagio que me voy a pasar el fin de semana conviviendo con los virus que me han prestado mis conciudadanos en el tren. Gracias a todos ellos.
Felicidades a Don Charlatán por su enlace matrimonial, que tiene lugar el día de hoy.
Cursomán.
16 Dic 2007 a las 05:12
se cumplió tu presagio… yo presagio ue hoy vendrá claudia y me hará cantar la negra culona.