El vuelo teletienda
22 Jun 2009 Cosas de Cursomán
Las 5.00AM de un sábado no son horas para nada, ni siquiera para quedar en Madrid Barajas para ir a pasar el día a Oporto. Aún con esas, allí estábamos, pasando el control de seguridad a las 5.05 AM, el aeropuerto no duerme, hay colas a cualquier hora del día, y eso ayuda a combatir el sueño extremo. Un rápido paseo por la T1 y a las 5.30 embarcamos, cierran las puertas y cierro los ojos, el vuelo de unos 50 minutos se convertirá en una merecida siesta, ¿o no?. Veamos el desarrollo de acontecimientos:
1. Pasan las azafatas con el papelito del menú, mientras por megafonía, a todo trapo, nos dicen (en tres idiomas: inglés, español y portugués) que el personal de vuelo pasará repartiendo el menú, en el que podemos elegir desde café, zumos naturales, bollería, sandwiches, pizzas, … (pizza a las seis de la mañana).
2. Tres minutos más tarde, a punto de cerrar los ojos de nuevo, pasan las azafatas repartiendo la revista de la compañía. Hijasdeputa, ¿no podéis dejaralas en los asientos como en todos los vuelos del mundo?
3. Se apagan las luces, para ello, de nuevo la chirriante megafonía del avión grita que con motivo de nosequé legilsación tienen que apagar las luces para el despegue, que quien quiera seguir leyendo puede utilizar la luz individual (en tres idiomas, onemoretime).
4. Bien, luces apagadas, despegamos, ¡¡voy a dormir!! Y una mierda, qué te has creido, en cuanto nos ponemos en posición horizontal, se vuelven a encender las luces como si hubiera una emergencia en un cuartel militar y pasa el carrito con los sandwiches, las pizzas, los cafés, los zumos, y las azafatas lo vocean.
5. Por megafonía avisan de que se encuentran disponibles en las últimas páginas de la revistas cientos de artículos con enormes descuentos (en tres idiomas), desde relojes, perfumes, objetos para niños…
6. Pasa el carrito con estos objetos, voceados por las azafatas de nuevo, me imagino el cambio de productos de carrito como el cambio de ruedas y repostaje en un pit-stop de Formula 1.
7. ¿Qué más se puede vender en tres idiomas dentro de un avión? ¡Lotería! Nuestra tripulación pasará ofreciéndoles el Rasca y Gana de Ryanair, cuyos beneficios irán a parar a tres ONG’s… bla bla bla.. ¡Un rasca y Gana! Las azafatas pasan con ello en la mano.
8. Ya está, parece que el avión se pone “pabajo” y descendemos, peeeero… Megafonía multilingüe nos avisa que en los vuelos está prohibido fumar, peeero hay un invento milagroso que ellos venden y que podemos pedir a la tripulación de cabina, que es un sustitutivo de la nicotina y se puede usar en cualqueir zona de no fumadores del mundo. Lo usaba mi abuelo y se llaman “pipas de mentol”.
9. Han pasado 50 minutos de Tele Tienda en medio de un vuelo y aterrizamos. No he pegado ojo, en Oporto son las 5.50 de la mañana (porque allí es una hora menos), tengo los ojos como platos y unas ganas de comprarme los cuchillos Ginsu para rajar al de megafonía que flipas…
¿El resto? Oporto es una ciudad preciosa, muchos kilómteros andados, un gran paseo con Super Bock por el Duero, un pescado espectacular, casitas, parques, iglesias, helados, siesta en la orilla, ¿de dónde sale el funicular?, casco antiguo espectacular, … y vuelta a las 22 para Madrid. Un plan altamente recomendable.
23 Jun 2009 a las 09:26
Yo no podía dormir en los vuelos, hasta que un día conocí a un tal Tyler Durden en un viaje. ¡Qué majo aquel tipo!
OLI I7O
23 Jun 2009 a las 11:53
Qué ganas de ir. ¿A las 5.50 hasta que ponen las calles, qué hicistéis?
Besotes