Reseñas acumuladas

Ay, omá… que hace mucho que no escribo, o eso es lo que me está pareciendo. Tengo varias reseñas acumuladas de mis últimas actividades culturales.

- Libro: El Juego del Ángel (Carlos Ruiz Zafón, 2008) (Web oficial)
La Sombra del Viento estaba entre mis novelas favoritas de los últimos tiempos, me tiré de cabeza a leer la última novela de Zafón sin dudas. Lo he terminado hace una semana y pico y, aunque parezca mentira, he estado pensando cómo explicarlo… Debe tener unas 650 páginas y es uno de esos de los que enganchan y puedes leerte 100 del tirón. Es muy recomendable, pero hay que tener en cuenta no tener ninguna idea prefijada porque si no el final desilusiona un poco (a mí me ha pasado). Leedlo, sin duda.

- Película: El jovencito Fraknenstein (Mel Brooks, 1974)(en IMDb)
Sucedió una tarde un poco tonta, de ver el enuncio de Movistar (creo) en el que sale una escena genial de la peli. De esas tardes-noches de manta eléctrica de hace unas dos semanas. Me apetecía el clasicazo, así que le di caña a Mel Brooks, se me saltaban las lágrimas con algunas escenas y con el humor absurdo. Creo que no hace falta recomendarla, pero por si alguien no la ha visto, es un “Must Do” (que dirían en ciertos lugares).

- Serie: Lost (Primera Temporada, 2004) (en la Wikipedia)
Si digo que me gusta mucho me quedo corto, me siento un yonki de Perdidos, si tengo 40 minutos para pasar en casa lo único que se me ocurre es ponerme el siguiente capítulo de Perdidos, así me he visto los 23 de la primera temporada en dos semanas. Salvaje. Yo ya la tengo a la altura de Twin Peaks (que es la mejor serie que he visto jamás, que no sea de dibujos). Ya tengo la segunda y la tercera temporadas esperando, todos los capítulos tienen al menos cuatro o cinco puntos salvajes, giros inesperados, los personajes son completísimos y muy complementarios. Un consejo: no te pongas un capítulo a la hora de la siesta si queires dormir, porque no lo vas a conseguir.

Voy a dejar algo para el siguiente post… que menudo atracón de información.

Visado para Shanghai

Me he ventilado en los tres últimos días de vacaciones las 370 páginas de Visado para Shanghai (Qiu Xiaolong). María y José me regalaron dos libros de este novelista chino cuando fuimos a verles en Feria. Jose dijo que Xiaolong es uno de los mejores escritores de novela policíaca en activo, y la verdad es que este primero no ha estado nada mal.

Se comete un crimen en un parque de Shanghai y el inspector jefe Chen descubre el cadáver. Ese mismo día le encargan la misión de acompañar a una norteamericana en su visita a China, viene para acompañar a Wen Lipping, la mujer de un inmigrante chino, en un viaje para encontrarse con su marido en Estados Unidos, ambos (Wen y su marido) forman parte de un programa de protección de testigos a cambio de información sobre bandas de gángsteres chinas. Wen ha sido secuestrada y el innspector jefe Chen y la inspectora americana Rhon van en su búsqueda.

A partir de ahí empieza la acción, investigación, trama política, las mafias, … Muy interesante, muy bien escrito. Se revuelve un poco la tripa con la explicación detallada de algunas comidas chinas, con sangre y ojos de seres, jeje. Salvo eso, el libro entra solo y se resuelve bastante bien.

¡Recomendado queda!

Alta Fidelidad

Esto de atender y mantener varios blogs es complicado, si encima lo compaginas con una vida laboral y social, más complicado aún. Incluso había olvidado escribir el post del último libro que he terminado.

Alta Fidelidad (Nick Hornby, 1995) es la novela que da nombre a la peli que protagoniza John Cusack. Es acerca de un treintañero propietario de una tienda de discos al norte de Londres, trata básicamente de su relación con las mujeres a lo largo de su vida y en este momento en particular. Si la peli, que vi recomendada por Tiramoyanis, me pareció cojounda y tiene un hueco entre mis pelis favoritas, el libro, recomendado por Juanito, también ha hecho un hueco entre los favoritos.

Y es que la vida de Rob Flemming (el prota del libro) se asemeja bastante a una vida de un tipo cualquiera y pasa por fases por las que podemos pasar cualquiera, a mí me encantaría tener una tienda de discos o pinchar alguna noche mis discos favoritos en un bar de copas con público como yo, y tener o haber tenido una novia como Laura, y tener una aventura con alguien como Marie, y hacer listas de mis cinco canciones tristes favoritas y de mis cinco jugadores zurdos favoritos, ..

Mancantao, tal cual. Recomendación muy alta de Alta Fidelidad (peli y libro).

Tokio Blues (Norwegian Wood)

Ése es el título completo de, para mí, el mejor de los tres libros de Haruki Murakami que me he leído en los últimos dos meses. Es el más completo de todos, aunque recomiendo leer “Sputnik, mi amor” antes que “Tokio Blues” para que el primero no pierda su esencia, que la tiene, y mucha.

Watanabe es el prota del libro, en un vuelo escucha la canción Norwegian Wood (The Beatles) y eso le hace recordar una época de su vida, justo cuando tenía 19-20 años. Una historia de un tipo muy solitario, donde se cruzan amigos, suicidios, chicas, manicomios, amistades y sobre todo las cartas. Y es una pasada la manera que tiene de contar las cosas, cómo enganchan sus historias y cómo te las crees todas, por raras que parezcan.

Si, para colmo, el final del libro (esa escena con Reiko, la guitarra y las referencias a tantas canciones de los Beatles) lo lees en un vuelo “John Lennon Airport (Liverpool) – Barajas (Madrid)” pues ya “te cagas”. Así que nada, en manos de Vicky estará a partir de este juevebes y creo que Malva da Pao va después. Por lo que no diré nada más.

Bueno sí, que creo que me lo leeré otra vez cuando vuelva a mis manos.

Sputnik, mi amor

Impresionante Murakami. Seré el tercero de 8 bloggers en escribir sobre Sputnik, mi amor. Ya lo han hecho Juanito y anteriormente Vicky. Y me toca a mí. El libro es espectacular, las primeras historias, cómo narra y cómo describe, me encanta. El final entre dramático y esperanzador, te deja con el libro abierto y los ojos releyendo el último párrafo y pensando que se han olvidado de imprimir tres o cuatro líneas más. Menos mal que cuando lo he terminado me quedaban 15 minutos de tren, que me he pasado dándole vueltas y releyendo el sueño de Sumire y el final del libro.

De hecho creo que este fin de semana, simbólicamente (no será un signo, será un símbolo), voy a afilar un cuchillo y a degollar algún perro en alguna parte. Es lo que hizo Sumire y debió ser feliz después de hacerlo. Y parece que es lo mismo que hizo el prota del libro al final…. ¿o no? Me gustan los libros que dan que pensar y se prestan a interpretaciones particulares.

A expensas de leer Tokio Blues (lo empiezo el lunes) creo que el final de Sputnik, mi amor deja suficientes puertas abiertas como para iniciarnos en las jornadas literarias. Yo tengo mucho que interpretar.

Pasen buen fin de semana,

Cursomán.

Piscina y Murakami

Esta mañana, al abrir la ventana he visto que la piscina comunitaria del bloque de enfrente ya está abierta. Le han quitado “la tapa”, luego me he asomado a la que da a mi piscina y también. Las abrieron ayer 22 de abril, ¿no es un poco rápido? Joer, yo aún quiero que llueva un poco más y que refresque alguna noche. Aún no tengo ganas de meterme en la piscina, que si no en julio voy a estar harto.

En otro orden de cosas, ¿qué tiene Murakami? Estoy flipando en medio de “Sputnik, mi amor“, cuando he llegado a Chamartín me ha apetecido, probablemente por primera vez en la vida, que el tren se parara para no dejar de leery no tener que bajarme en la siguiente. Tengo una opinión, aparte de que la historia es cojonuda (ya llegará el post del libro cuando lo acabe) y obviamente el mayor mérito lo tiene el autor, yo creo que el trabajo de los traductores de sus libros es impresionante, al menos para mí, traducir una historia así del japonés y que suene como suena es un trabajo muy bien hecho (porque creo que los libros de Murakami tienen sonido, al menos los dos que conozco).

Por una parte quiero terminarlo para empezar “Tokio Blues”, pero por otro lado no quiero terminarlo porque me está encantando.

Otro libro ptsé

Terminé El Mundo de Juan José Millás, último Premio Planeta. Se lo regalamos a mi madre estas navidades y tuvo que caer en mis manos, como casi todo. Veamos, es un libro sosete y un poco ególatra, quizás sean así todas las autobiografías, claro, entonces tampoco lo culparemos mucho de eso.

En realidad, durante todo el libro no pasa nada extremadamente interesante o al menos que enganche y te mantenga atento, si se puede destacar algo, igual algunas anécdotas de cuando era pequeño, su visión infantil de mundos paralelos para escapar del mundo real… Quizás me he acostumbrado a novelas con más chicha, con más palabrería, descripciones más completas, libros que enganchen más.

Ahora tengo encima de la mesa Sputnik, mi amor, que me ha dejado Juanito, así que lo empezaré esta misma tarde en el tren, porque es prestado, como Tokio Blues es regalado no tendré prisa en devolverlo.

Vicky, Juan, y demás… ¿para cuando una quedada dedicada a debatir sobre un libro que hayamos leido todos? Quizás Sputnik, mi amor o Tokio Blues sea un buen comienzo. ¿Quién se apunta a algo tan friki? Puede haber cerveza de por medio.

Ahí lo dejo, ya queda menos para el viernes.

Tres pelis y un libro

Entre el viernes y el domingo he visto tres pelis y terminado un libro. Como siempre, la crítica de Cursomán.

- Soy Leyenda (Richard Matheson, 1954). Es el libro. Robert Neville el último humano superviviente en una “plaga” de vampiros, repite todos los días una misma rutina y se vuelve un estudioso con el fin de encontrar algún antídoto y acaba… como acaba, que Don Charlatán está leyéndolo ahora. Lo que me han dicho es que la última peli que se ha hecho es una mierda de cuidao, el libro se deja leer, aunque no es nada del otro mundo. Las otras películas que se hicieron no las he visto.

- Ratatouille (Pixar, 2007). Había oido que es una de las mejores pelis de animación del año, y no está nada mal, es entretenida, aunque como a casi todas las pelis de dibujos le falta un poco de chicha en el guión. Muy entretenida y muy bien hecha. Es de Pixar, también dicen que es la mejor de la factoría, pero yo me reí más con Los Increíbles.

- Across The Universe (Julie Taymor, 2007). Es una peli muy friki y muy rara. La fotografía es muy buena, muy plástica. Se trata de metáforas de la historia de los Beatles vividas desde una historia de amor y con contínuas referencias a los hechos más importantes de finales de los 60 (como la guerra de Vietnam). Es una peli casi musical, con cerca de 20 temas de los Beatles interpretados por los actores, a los que se unen Bono (de U2) cantando I am the walrus, haciendo de Dr. Robert y Joe Cocker, que hace de vagabundo y canta Come Together… Para un megafriki de los Beatles como yo, se salva por lo que es. Para alguien que no entienda metáforas como Jude, Lucy, Prudence, Rita, el Mersey, Mr Kite, … pues tiene menos sentido.

- La loca historia de los tres mosqueteros (1983). De Martes y Trece, cuando eran tres (y no cuatro), como los 3 mosqueteros (que eran cuatro)… Es una de esas pelis malas malas malas, con las que te partes de risa y no sabes muy bien el porqué, Josema haciendo de Raffaella Carrá debería pasar a ser una escena de referencia en el cine español. Cine de risa, español, de los 80, sin una teta, sin Pajares y sin Esteso… mejor.

Fin a las críticas de la semana, mañana nos ocuparemos del mar.

Apples, normalito

Bueno, en el trayecto de tren de esta mañana he terminado Apples (Richard Milward). Lo mejor del libro, el diseño de la portada (de morenomoyanis). Cuando empieza el libro resulta chocante el lenguaje tan directo y tan soez, hablando (con perdón) de pollas, de conejos, explícitamente de drogas, de colocarse… Una vez superado eso, la historia tampoco es demasiado especial, una chica (Eve) que está tremenda de buena y se pone hasta las trancas de sexo, drogas y alcohol, con algún problema familiar. Y un chico (Adam) con trastorno obsesivo-compulsivo que está enamorado de ella y es contínuamente rechazado por ella y por la sociedad…

Así pues, aquello que dice la contraportada de “El trainspotting del siglo XXI“… en ese caso me gustaba mucho más el del siglo XX. Si tiene algún transfondo más, yo no se lo he llegado a sacar. Quizás haya influido el haberlo leído justo después que El niño con el pijama de rayas. Se me olvidaba mencionar que Adam además de sus problemas psíquicos sufre obsesión por la música que me gusta a mí, es fan acérrimo de los Beatles (aunque sus canciones míticas son distintas a las mías), de los Rolling Stones y de los Doors.

En mi opinión, demasiada droga, demasiado sexo y poca emoción. Algo como Al salir de clase, pero pasadísimos de rosca…

El siguiente libro, ya en la mochila para el próximo trayecto de tren, es Soy leyenda.

Saludos de Cursomán.