Deja que me presente
3 Nov 2008 Canciones que no compuse (o tal vez sí)
Las luces se apagan durante unos cinco o diez minutos. De repente, se vuelven a encender tímidamente y unos labios carnosos, rojos, de los que sale una lengua roja muy roja avanza por el Amsterdam Arena. Suenan unos timbales y Mick grita repetidas veces “uh!-uh!, uh!-uh!…” La luz comienza a crecer en intensidad y desde mi grada parece que diviso a Mick corriendo y cruzando la lengua roja, mientras no para de dar esos grititos “uh!-uh!, uh!-uh!…”
Yo me pongo de pie, Keith ataca unos primeros acordes y ya no puedo parar de gritar y de aplaudir “uh!-uh!, uh!-uh!…” Acompaño a Mick en sus primeros versos:
Por favor, deja que me presente. Soy un hombre de riquezas y de buen gusto, he estado por aquí desde hace muchos, muchos años, robando el alma y la fe de muchos hombres. Estaba allí cuando Jesucristo tuvo momentos de duda y de dolor, y me aseguré por los infiernos de que Pilatos se lavaría las manos para sellar su destino. ¡Encantado de conocerte! Espero que adivines mi nombre…
De vez en cuando aún se me ponen los pelos de punta.

Pleased to meet you.
Deja tu comentario