El Mejor Concierto
Creo que no voy a exagerar nada en este post, aunque igual cuando termine de escribirlo dude sobre ello.
Este domingo pasé 11 horas seguidas de música y magnífico rollo en Hyde Park (Londres), en Hard Rock Calling 2010. Las puertas abrían a las 12.00, entramos a las 12.15, por la zona noreste del parque, al ladito del Speaker’s Corner, sin colas, sin aglomeraciones, sin empujones. El primer concierto empezaba a las 14.30, así que hubo tiempo para tomar cerveza en tumbonas, tocar la guitarra en la zona de Jamming de Volvo, comer una cheeseburger en uno de los incontables puestos de comida y bebida a precio más que razonable de todo el festival, resguardarse del sol en la carpa con microclima… El primer concierto, Joe Echo, fue el único que vi en el escenario cubierto, el resto en el escenario principal, y no estuvo mal, antes de empezar, el chaval ya dijo que era el mayor honor de su vida tocar el mismo día en el mismo recinto en el que horas después tocaría Sir Paul.
Después, caían más de 30 grados a plomo, Inglaterra perdía con Alemania en la pantalla gigante, y ya estábamos más que situados en filas delanteras para echar una horita de acústico con Elvis Costello, divertidísimo y exquisito. Luego Crowded House (a los que recordaba muchísimo más jóvenes) nos dieron otra hora entera de grandes éxitos que recitábamos de carrerilla… y, cuando el sol dejaba de pegar tan vertical, Crosby, Stills & Nash hacían cantar a los ingleses como si fueran todos un coro gospel… a mí me ganaron con una versión de Ruby Tuesday chulísima. Después, 45 minutos de sofocante espera para que llegara Sir Paul.
Y llegó, McCartney, 68 años dentro del traje, chaqueta cuello mao, botines “beatle”, el bajo hofner”beatle”, gafas de sol y Venus and Mars, y Jet. Luego All My Loving y Hyde Park se convertió en un multitudinario Cavern a pleno sol y desde ahí hasta 3 horas más de pelos como escarpias, una leyenda viva, un beatle, en un escenario legendario, en su propio país, con sus fans más fans coreando hasta el más mínimo acorde de los últimos experimentos de Macca, homenajes a Lennon (emocionantísimo), a Harrison, a Linda, a Jimmy Hendrix, a Reino Unido… Fuegos artificiales para Live and Let Die, y después de un coreadísimo Hey Jude para dentro… en un minuto, primer bis, otra vez bajo en mano para Day Tripper, al teclado de colores Lady Madonna y otra despedida con Get Back. Y en menos de otro minuto, otra vez al escenario con la acústica y Yesterday (incapaz de describirlo), terminar con el bajo Helter Skelter y el final de verdad con Sgt Peppers y The End.
Paul tiene un pedazo de banda espectacular, tiene una educación y un trato al público que no he visto en ningún otro artista, tiene un repertorio de lo más macizo, incluso los temas de Wings o suyos en solitario pueden pasar como temas beatles porque tienen todo el cuerpo para serlo. No todo es carga emocional, musicalmente es brillante.
Fue la jornada musical más espectacular que recuerdo.
Éste es el video que hice de la versión que hizo de Something (compuesta por George Harrison en los Beatles) con un pequeño ukelele. Espero que el video transmita un 5% de lo que se vivía allí.