31 de diciembre. Recuento y próximos hitos

Es 31 de diciembre, esto es una oficina. Escucho grandes éxitos de Un Pingüino En Mi Ascensor, me echo unas risas cuando me imagino lo que se le pasaría por la cabeza para inventarse la historia de Benito Carrizosa o para encontrar a Almírcar Barca haciendo Arqueología en “su” jardín. A la vez, miro estadísticas y los números comerciales de los primeros meses del año fiscal en lo laboral y nada indica que la crisis vaya a acabar pronto.

Hay dos días del año en los que la cabeza me va más rápido de lo normal, uno es mi cumpleaños, el otro es el 31 de diciembre. Dentro de pocas horas, en casa y antes de ir a preparar la cena de fin de año, me sentaré en el sofá, pondré, como siempre algún disco de los Beatles y trataré de hacer balance en pocos minutos de lo que ha dado de sí el año para el pequeño Cursomán. (Pero eso no os lo voy a contar aquí)

También me pasarán por la mente las cosas que necesariamente quiero que pasen el año nuevo (y tampoco os voy a contar todas), quiero que Zumo Pardo vuelva a triunfar en un escenario (será cuando el dedo roto se recupere al 100%), quiero que el michelín que nunca para de crecer desaparezca para siemprre, quiero visitar aquella ciudad que dicen que es una de las más bellas del mundo (contigo), quiero que volvamos a tener un crecimiento positivo en el PIB de salud (pero desde YA), quiero no dejar pasar todo un año para poder vernos, … y un huevo de cosas más.

Feliz Año Nuevo para TODOS.

Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”

Después de ver que la clase política de este país no tiene mejores ideas para salir de la puta crisis que inventarse leyes o proyectos (o como se llame) que son absolutos sinsentidos, llamo a que os unáis a esta protesta internauta.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que: 

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.