¿Y el armador dónde está?
nov 20, 2009 Cosas de Cursomán
Segundo post de la semana y no, no es que tenga un becario, es que hay cosas que me tocan mucho las pelotas. Y de repente aparece un maestro como Forges y dice cosas que todos pensamos pero que nadie dice ni escribe.
¿Sabemos qué cojones hacía el atunero en aguas no seguras? ¿Sabemos quién es el armador de ese barco? ¿Porqué está callado? ¿Sabemos quién les mandó ir a esa zona donde desde hace más un tiempo hay secuestros a “punta-pala”? Qué va, no tenemos ni puta idea, pero mientras tanto gastamos horas y horas en la radio, en la tele, en el congreso… en mirar para dónde tiramos la mierda. Y más de uno se estará frotando las manos en su casa porque le huele el culo mal, pero no nos hemos enterado ninguno.
Os dejo con las risas (o no):
Cuando esperar merece la pena…
nov 19, 2009 El disco del lunes, musica
Nena, ¿Dónde crees qué vas? ¿Quién te parece que soy?
Decir que Joaquín Sabina ha sacado disco y querer parecer un tío que da noticias frescas es como beber cerveza sin alcohol con limón y querer parecer guay. Así que no os cuento nada nuevo.
Pero es que el single “Tiramisú de Limón” (YouTube y Spotify) y lo poco que he podido escuchar del disco (Vinagre y Rosas) me parece de lo más fresco y mejor escrito que he visto en mucho tiempo, el cambio de palabras en la repetición de un estribillo o de un verso, la melodía fácil para decir las cosas fáciles pero que parezcan dificiles… Sabina ha vuelto a dejar claro que es (con todos los respetos) el mejor letrista que hay en este país.
Hice un solo desafinado con las cenizas del amor, las verbenas del pasado gangrenan el corazón.
Acórtate la falda nueva, despiértate al oscurecer, túmbate al sol cuando llueva, no desordenes mi taller.
Tiramisú de limón, helado de aguardiente, muñequita de salón, tanguita de serpiente.
De madrugada y por la puerta de servicio me pasabas el hachís, al borde del precipicio jugábamos a Thelma y Louise
Pero esta noche estrena libertad un preso, desde que no eres mi juez. Tu vudú ya pincha en hueso, tu saque se enredó en mi red.
Tiramisú de limón, helado de aguardiente, puritana de salón, tanguita de serpiente.
¿Dónde crees que vas?, ¿quién te parece que soy?, no mires atrás, que ya no estoy.
Pero ¿dónde crees que vas?, ¿quién te parece que soy?, si miras atrás, mañana es hoy.
¿Dónde crees que vas?, ¿quién te parece que soy?, puede que quizás, luego sea hoy.
Nena ¿dónde crees que vas?, ¿quién te parece que soy?, no mires atrás, que ya me voy.
Que sepas que el final no empieza hoy.
La torerita
nov 13, 2009 Cosas de Cursomán
Antes del fin de semana está el viernes, y hoy es viernes, que mucha gente se cree que es fin de semana, pero no, porque se trabaja. Y en algunos de los sitios en los que se trabaja, la gente difruta los viernes de la posibilidad de utilizar vestimentas más informales que de lunes a jueves, en algunos lugares de trabajo a esto se le llama Casual Friday (que queda muy molón).
Hoy, por tanto es uno de esos días de vestimenta informal, y paseando por la oficina viene a mi retina la imagen repetida de una prenda que, reconozcámoslo, a más de uno nos pone nerviosos, nos inquieta y nos asombra, seguramente por desconocimiento. Hablo de LA TORERITA.
A pesar de no pasar de moda en los últimos 5 años, la torerita es una chaqueta o rebeca que debe ser muy barata, por el ahorro de tela claro y el poco ingenio en el diseño. Las hay del mismo alto que las mangas, no más de 20cm, y no deja de ser una rebeca normal, pero cortada por el medio (o más). Lo que tienen en común todas las toreritas es que te abriga los brazos, pero la riñonada te la deja completamente al fresco. Es el complemento ideal para cuando se te pierden las mangas de una camisa, algo habitual tal vez. Además, las toreritas no suelen tener la tela suficiente como para que te abroche por delante, la mayoría no tiene siquiera botones.
Pocas veces se ha usado mejor un diminutivo en una prenda de ropa femenina.
Pasen un buen FIN DE SEMANA.
¿Qué ha pasado con los Ondas?
nov 5, 2009 Cosas de Cursomán, televisión
Otro galardón o premio (no confundir con Gallardón o Smithers) que se nos ha ido de las manos. En el pequeño espacio que tengo reservado en mi cerebro para la memoria yo, tenía a los premios Ondas como algo de prestigio, donde se premiaban cosas de verdad interesantes, culturalmente atractivas e incluso intelecutalmente aprovechables.
Sin embargo nos encontramos con la siguiente basura de premios en la edición Ondas 2009:
- Jorge Javier Vázquez (mejor presentador)
- Fama, ¡a bailar! (mejor programa de entretenimiento)
- Física o Química (mejor serie española)
- María Castro, de Sin tetas no hay galletas, o algo así (mejor actriz)
- Colgando en tus manos, de Carlos Baute (mejor canción)
- Carlos Baute (mejor artista latino)
- Puerto presente, de Macaco (mejor disco)
Analízalo, por favor, si en este país no tenemos mejor música en nuestro idioma que la de Macaco o Carlos Baute, mejor entretenimiento televisivo que Fama, ¡a bailar!, mejor actriz de tele que la de las tetas y, ojito, que esto es de órdago, si en España no hay mejor presentador que Jorge Javier Vázquez… yo me quiero ir. Espero que nadie utilice estos premios para presumir de la cultura de este país, porque es lamentable de cojones.
Y sí, he posteado dos veces el mismo día… pero es que después de ver esto no me he podido detener.
Spotify: Fenómeno musical
nov 5, 2009 Cosas de Cursomán
El descubrimiento de este año (salvo sorpresa e los últimos dos meses) va a ser Spotify. En sólo meses ha pasado de ser una herramienta friki para los trendies que siguen blogs como Bitelia… a convertirse, en mi caso, a la única vía de escuchar música cuando estoy en el PC. Y es que ya no abro el Windows Media Player (ni decir tiene iTunes o similar) para oir mi música favorita.Sea cual sea la música que me apetezca oir, si no está en Sportify (aunque la tenga en el equipo en MP3), paso, sólo escucho lo que tiene Spotify.
Aún así, y aunque parezca que me están pagando por esto, no tengo pensado, ni por asomo, pagar por comprar una canción, un disco, o sacarme la cuenta Premium. ¿Por qué? No tengo ni idea, será algo cultural. Y mira que me considero un friki de lo online, yo que pago por el hosting de este blog pequeñín, pensándome que tengo un megasite con cientos de miles de visitas al día.
¿Te pasa igual? ¿Qué debería tener Spotify para que pagaras por ello? ¿Si a día de hoy cortaran el grifo, pagarías por una cuenta?
