Pan para los patos
May 22, 2009 Cosas de Cursomán
Estoy escribiendo el post de hoy, ahora mismo es ayer por la noche. Lo dejo preparado para que se publique en mitad de un viernes terremótico, maremótico, tormentísimo,… (me las he inventado, sí). Y en mitad de este huracán con ojo de buey, quizás me vuelva a preguntar qué es ser o no ser (feliz).
Y me volveré a acordar de los momentos que hay alrededor de esta foto, de la paz de ese pequeño estanque y sólo veré agua, cisnes, césped y nubes… y te volveré a pedir “pan para los patos”.
Buen finde a todos y buen viaje a unos pocos.
Llorar de risa
May 20, 2009 Cosas de Cursomán
Acabo de comprobar en mis propias carnes, lo que es llorar de risa, ¡¡qué lagrimones!!
Dicen que no se debe disfrutar con las desgracias ajenas, bueno…. ya, ¿y?
De vuelta, ¿de qué?
May 14, 2009 Cosas de Cursomán
Querid@ amig@,
Aunque tú ya hayas ido y venido tantísimas veces de hacia donde yo voy (cosa que me permito dudar), no quiero que me cuentes ni lo que hay allí, ni cuánto se tarda en llegar, ni el mejor camino para no tropezar, es algo que lo quiero vivir yo. Ahórrate algunos consejos, te los agradezco, pero será más útil para todos, que vayas y vuelvas de otro sitio, para contárselo luego a otro, que te acabará contando lo mismo que yo.
Que lo caten bien.
Cursomán
Vacuna musical
May 11, 2009 Cosas de Cursomán, musica
La puntualidad de una estrella del rock es relativa, pero suele epserar a que el 90% del aforo esté correctamente sentado o ubicado. También espera a los primeros cánticos de los fans y los primeros aplausos. El primer síntoma de la timidez escénica de Andrés se nota cuando sale al escenario, porque no sale solo, sale acompañado de la banda con la que va a dar el concierto, otros seis tíos. El primer síntoma de que es una banda es porque todos llevan indumentaria parecida, vaqueros, camiseta o camisa negra y una chaqueta negra, Andrés también.
Casi no habla con el público, deja caer en sus primeras palabras que está encantado de volver a Madrid solo y que está rabioso porque en el suplemento cultural de El Pais del pasado viernes no se hablaba de él, la verdad es que manda huevos y cita a Rubén Blades.
Se pasea por el repertorio, lo tiene muy estudiado, mucha caña inicial, una parte intermedia para las baladas, los tangos, las milongas, los poemas recitados y un final rockero, guitarrero, ruidoso, versionándose a sí mismo… Unas dos horas y media de buena música.
Sólo se quitó las gadas de sol para saludar al público, para mostrarse humano dando las gracias, no se encendió ni un porro, ni un cigarro, no bebió más que agua, yo no sé si se está haciendo mayor, pero es una estrella del rock, sabe que se debe a su banda también, y a su público. Tímido, agradecido y sobre todo, grande Calamaro.
Rock en castellano, cada vez más difícil de encontrar, una vacuna perfecta para sacarte de una semana horribe en un domingo cualquiera.
Atrasos y un concierto
May 7, 2009 Cosas de Cursomán, musica
Tengo atrasos, cosas pendientes con mi blog…
Un proyecto ralentizado, atrasado, o retrasado, muchas risas con Muchachada Nui (Bud, Georgie), caras de sopresa con los últimos capítulos de Lost (y sólo quedan tres para acabar la quinta temporada), la primera vuelta completa del nuevo 8 Bloggers, me convertí en doctor por un día, sufrimos el huracán macareno…
Y más cerca en el tiempo, nos advierten que tenemos que tener cuidado con el yacaré cuando te acerques al río, tambíen hacía bastante tiempo tiempo que no conectaba con tanta comida china... más cosas, este finde semana estaré lavando la limo cuando el sol empiece a caer, y si pudiera mataría por cinco minutos más. Quizá el domingo un argentino me demuestre que Elvis está vivo, que Maradona no es una persona cualquiera, que sigo siendo vulnerable a tu lado más amable, que no vale la pena sufrir, que cuando no estás es feo, es muy feo, que hay días para quedarse a mirar y que hay días para ver... y que hay un deseo que pido siempre que pasa un tren.
El domingo, las agendas que han estado enfrentadas durante tantos años, se han hecho un hueco, y Cursomán tiene un asiento reservado en el arriesgado recital-concierto de Andrés Calamaro. El lunes os cuento.
