Ropa bromuro

No tengo muy claro el proceso por el que esta mañana, en el tren, mi mente me ha llevado a pensar en prendas de ropa femenina completamente anti-morbo. Igual es que el calor y el apretujamiento con una alemana cuarentona embadurnada de pote y con litros de perfume me han provocado el delirio y las arcadas.

Entonces, dejando aparte temas fetichistas que no vienen a cuento, podemos (puedo) enumerar prendas de ropa femenina (o complementos) que denominaremos “ropa bromuro“:

· Zapatillas de andar por casa. Cero erotismo, hay que admitirlo, se te hunde la moral cuando se ponen zapatillas de estar por casa, ya sean de las serias o de las de coña tipo boca de lobo, carita de piolín, pelota de béisbol… En su lugar, para evitar el frío en el hogar, recomiendo calcetines de los gordos, mucho mejor.

· Blusa-saco o blusa-campana. Esto está muy de moda y no sé su nombre “científico”, son esas ajustadas en el pecho y luego se van ensanchando haciendo parecer campanas andantes. También existen abrigos con formato parecido, en este caso, y si son largos, los piececillos pueden parecer el badajo de la campana (con perdón). Es mucho mejor que se intuya una curva, por pronunciada que ésta sea.

· Las bailarinas. Mi madre las llamaba manoletinas (¿por Manolete?) y no sé si serán lo mismo, en todo caso son muy parecidas. Y encima las hay de lunares, con adornos, con caritas, lazos, ayss… Serán muy cómodas, no lo dudo, pero son menos atractivas que una braga de esparto.

· Lacitos en la cabeza. Pasen las gomas, las pinzas de pelo e incluso las cintas para recoger el pelo. Pero lazos en plan niña de seis años no, y mucho menos de colores o con brillantinas y/o adornos, por favor.

Alguna más hay, y quizás podamos dedicar otro capítulo más adelante. Conste que no he querido entrar en la ropa interior porque ahí el fetichismo masculino se dispara y no quiero herir senibilidades (y no hablo del mío únicamente).

Sé que con esto me expongo a arduas críticas y a posts-rebelión en otros blogs, simplemente es una opinión, de algo hay que escribir, y siempre desde la adoración que proclamo hacia el sexo femenino (y hacia las mujeres en general).

Botes abiertos o cerrados

Como no tengo nada interesante de qué escribir (podría hablar del debate, o del terrorismo machista, pero no es el tono de este blog), recupero un debate mucho más interesante, que ya propuse hace unos días.

Los botes de gel, champú, colonia, cremas… ¿abiertos o cerrados?


Como siempre, aquí mis razones a favor de cada uno de ellos, prefiero centrarme en gel y champú:

· Botes abiertos. Los cierres de los botes de gel y champú suelen ser incómodos, demasiado duros, con un CLIC demasiado fuerte, vamos que a veces te haces daño en el dedo y todo al abrirlo. Si los uso todas las mañana, con las prisas, de paso que cojo el gel cojo la esponja, y no tengo mano para abrir el gel, así que es mejor que ya esté abierto, es mucho más rápido. Además, así abierto sirve para perfumar levemente el cuarto de baño, no es coña, mi baño huele a mi gel.

· Botes cerrados. Los botes cerrados evitan que se evapore o se seque el contenido, si se cae el bote evita que se desparrame el gel/champú por la bañera (plato de ducha en mi caso particular). Cuando tienes varios, quedan más bonitos todos colocados con su tapa puesta y eso.

Sin lugar a dudas, en el baño de Cursomán, el gel y el champú están abiertos… a veces hasta el bote de líquido de las lentillas.

Permaneced atentos, en este mismo blog, al proyecto ULSA…

N.E.P.P.V

Después de los cuatro cafés cargados de la sobremesa del domingo, fui incapaz de dormirme al llegar acasa y me puse No es país para viejos (Hermanos Cohen, 2007), horas antes de que le dieran cuatro Oscars (mejor película, mejor dirección, mejor actor secundario y mejor guión adapatado). La peli es muy buena, aunque no es la mejor de los Cohen para mí gusto, en cierta medida ya iba siendo hora de que se reconociera a estos chicos.

Javier Bardem tiene el ego tan subido como alta es su capacidad para hacer papeles extraños y clavarlos. Yo creo que Anton Chigurh va a pasar a la historia como uno de los malos más malos del cine, pedazo de psicópata hijoputa está hecho, un malo sin escrúpulos, papelón, en mi opinión es un óscar muy merecido. La frase “¿Qué es lo más valioso que has perdido jugando a cara o cruz?” se convertira en mítica, sin duda. Y la peli en sí es muy “Cohen”, el final voy a tener que volver a verlo porque era demasiado tarde para prestar toda la atención necesaria a la charla de Tommy Lee Jones.

Además están entre las premiadas algunas de las que he visto (la actriz secundaria de Michael Clayton, Ratatouille como peli de animación, la canción original de Once). Tampoco ha sido una edición terriblemente buena en pelis, la del año pasado fue mejor (sobre todo por Babel e Infiltrados).

Pasen buena semana,

Cursomán.

Debate. Uno o dos pisos.

Un post muy muy rápido antes de entrar en un curso de dos días (de ahí lo de cursomán, por si no habíais caido)… Quiero incitar al debate entre los lectores, al siguiente debate:

Los trenes de cercanías ¿de uno o de dos pisos?

A favor de los trenes de cercanías de un piso: Los asientos son más cómodos y tienen apoya-cabezas, indispensable para las siestas. Al tener más puertas, se ventila mucho más (esto es fundamental para casos de olores persistentes en el interior)

A favor de los trenes de cercanías de dos pisos: Hay más sitios para sentarse. Más calentitos y mucho más silenciosos.

Yo ando en un mar de dudas y depende del día le veo las cosas buenas o malas a cualquiera de los dos… Y tú ¿qué tren prefieres?

Cursomán huye a ejercer de hombre de cursos, pasen buen jueves…

Horatio y Rambo juntos

Después de mi post “enigmático” de ayer, éste va a ser mucho más ligerito. He visto a un casi acabado Stallone promocionando John Rambo (Sylvester Stallone, 2008) en teles, en estadios de fútbol,… y me ha picado el gusanillo de volver a ver la mejor de la saga para mí.

Anoche vi Acorralado (Ted Kotcheff, 1982). Aunque no puedo compararla con la cuarta entrega porque no la he visto, sí la comparo con la segunda y la tercera… y ésta es la mejor. No llega siquiera a los 90 minutos de peli, pero es intensa y se pasa volando, un clásico. Stallone no habla más de 6 palabras seguidas hasta su derrumbe final… donde hace mítica la frase que el mal humorista español nunca supo repetir: dice “no encuentro las piernas, Dios mío, no encuentro las piernas” (y nunca dice “no siento las piernas”).

Dos cosas curiosas de la peli que ayer me hicieron reir viéndola.

1. Frase del Coronel Trautman (nunca es Coronel Truman) “Rambo [...] es capaz de comer cosas que harían vomitar a una cabra” (en inglés “to eat things that would make a billy goat puke“)

2. Aparición de un David Caruso en el papel de poli local, muy alejado de su pose dura y genial en CSI, tenía 26 añitos, he ahí la foto:

David Caruso en Acorralado (Rambo)

Post acróstico

Gran malévolo personaje
Extremadamente incapaz de reconocer errores, que
Oculta la información más importante y
Rechaza el consejo por ley.
Gente que se preocupa sólo por sí mismo, ser
Egoísta, jamás se preocupó de encontrar
Soluciones más que para

Salvar de la quema su propio
Ano, sólo puedo pedir que espero que
Nunca vuelvas a
Ser de la partida conmigo.

(Cursomán, febrero de 2008)

Va de música. Enganchado.

Hoy tenía pensado contar mi experiencia en el escenario de un bar por primera vez, pero he perdido mi reproductor de MP3 (y radio) con el que me entretenía y dormía todas las mañanas en el tren… y no sólo eso, me he re-enganchado a una canción a la que estuve enganchado hace unos cuantos años. Así pues, todo relacionado con la música, iremos por partes.

El sábado, Zumo Pardo dio su primer concierto en un garito. Del de Soto podíamos decir que era una fiesta de amiguetes, pero en este caso se trataba de un bar, a comisión por el número de entradas vendidas, con un señor en la puerta vendiendo entradas, una prueba de sonido con un técnico y 94 personas mirándonos. No os voy a contar el concierto, para eso está www.zumopardo.com, simplemente resumiré la experiencia desde el lado de Cursomán… me quedé ENGANCHADO al escenario, fueron más de 100 minutos que se me pasaron volando.

Esta mañana al salir de casa he echado en falta mi mp3, no estaba en el abrigo del jueves, ni del viernes, ni en la mesilla, ni en la del ordenador, ni en el coche, ni en la oficina… He tenido que pegarme el viaje de camino al curro sin escuchar música ni la radio, he tenido que soportar a las mujeres gritonas que se levantan a las 5.30AM para maquillarse y no son conscientes de que a las 8.30AM ellas llevan tres horas despiertas, pero yo no, y lo que me apetece es dormir y no escuchar qué tal estaba la paella de su suegro del domingo, ni el color de las cortinas que le han comprado a su hermana. Necesito escuchar la radio y la música por la mañana, estoy ENGANCHADO al sonido que a mí me apetezca y no al ruido aleatorio del tren.

Sigo escuchando bandas sonoras, ahora me ha dado por ahí, tengo rallado (si pudiera rallarse) el disco de la bso de Reservoir Dogs (para esa BSO vaya este disco del lunes) y uno de los temas principales de la peli me ha vuelto a atrapar “Hooked on a feeling“… pa quien no lo sepa “hooked on” es ENGANCHADO. Me pone la pila, y es una pena no tener mi mp3 para irla oyendo esta tarde en el tren de vuelta a casa en un bucle semi-infinito.

Aquí está el tema, si no os funciona el reproductor, clic aquí:

Saludos de Cursomán.

Taxistas, ¡ay los taxistas!

Ayer pasé más o menos media jornada laboral habitual en diversos taxis.
¡AVISO IMPORTANTE! Si eres familiar (o allegado) de algún taxista y le tienes algún aprecio, por favor deja de leer ahora mismo.

La verdad es que no tuve del todo mala suerte, para tratarse de taxistas,claro. A la ida al aeropuerto (5.30AM) me tocó un señor muy simpático, pero no caí en la cuenta porque estaba más sobao que aquellas magdalenitas del Pas. El único “pero” es que pillamos un control de policía en la A3 y yo creía que perdía el vuelo, así que el tramo de la M-40 lo hizo pelín rápido (8minutos desde Santa Eugenia al Aeropuerto) y casi volcamos en la incorporación a la carretera de Barajas. Me vino bien para despertar.

El siguiente trayecto de 45min en taxi ya fue en Barcelona. Un señor de un pueblo de menos de 1.000 habitantes en la provincia de Segovia (se presentó él solo, un tipo con iniciativa y cuerda), empeñado en saber cómo terminaba la pequeña anécdota que estábamos narrando los ocupantes del asiento de atrás. El tequi ponía empeño, ilusión y compartía la conversación como si fuera uno de nosotros, incluso llegó a decir “sigue,que yo quiero saber cómo acaba esto“. Éramos dos chicas y un chico, y al entrar al taxi, el espabilao dijo “podíais haberos subido ALGUNA aquí delante“, qué lisssto. Caballero, ocúpese de su vida privada, a mí la suya me importa un bledo.

Tercer taxi, 45min de vuelta al aeropuerto. La radio en catalán, el tipo se llevó de gratis una lección de marketing importante, los pros y los contras de tener un blog de negocio, la terminología interna de trato al cliente, el ciclo de vida de un cliente y las campañas de marketing al respecto… Debió estar interesado porque apagó la radio en mitad de la conversación para prestar más atención. Sólo pronunció la frase “¿a qué terminal?”. Si te mola de lo que hablamos, por lo menos que no se te note, ¿no?

Último taxi, 22.15, Aeropuerto de Barajas, Madrid. Necesitaba (por mis huevos, por capricho) un taxi con TPV para pagar con tarjeta (aunque tenía 70€ en efectivo). De los 12 primeros taxistas, más de la mitad tenían el terminal y contestaban diciendo que en el aeoropuerto había cajeros, que entrara y sacara dinero, se miraban entre ellos y reían… hijosdelagranputa. Luego un tío con el aspecto del Sevilla de los mojinos escozíos me dijo que es que les cobraban comisiones muy altas (un 2%), le contesté diciendo que yo iba a gastarme más de 40€, cuando en realidad le quería decir “en tu taxi no me subo ni harto de vino, que tiene que haber piojos y ladillas en cantidades y tamaños para que me den el Nobel por el descubrimiento“. Decidí irme en Metro, girándome y diciendo a la chica que organizaba la cola de los taxis en voz alta “son unos siinvergüenzas, qué jeta tienen, yo me voy en metro“, cuando en realidad debería haber dicho “a ver si alguno de los que se reían tienen un encuentro con un latin king esta noche”. En menos de cuatro segundos tuve a tres taxistas ofreciéndose a llevarme… Orgullo propio si tienen los cabrones. El que me llevó a casa me preguntó al llegar que donde había una gasolinera cerca, le mandé en dirección contraria. Por no haber puesto el GPS, gilipollas.

- Moraleja: No utilices un taxi a no ser que de ello dependa la vida de alguien, excepto si es la vida del propio taxista.

¡Qué semanita!

La tapa subida o bajada

En estos momentos en los que todos tienen algo gracioso que contar, ahora que Zapatero es capaz de vanalizar en los mítines haciendo chistes sobre los obispos y ahora que Rajoy trivializa el cambio climático, o ahora que Luis Aragonés dice que él sólo llama a los que están en mejor forma y convoca a Arbeloa (tres semanas lesionado) y Albelda (dos meses sin jugar ni un minuto de competición) y luego saca la dentadura postiza a pasear e insultar en cualquier programa de radio cargado de razón… por qué no voy a dedicar yo unos minutos a darle importancia a algo tan trivial, cotidiano y común como la taza del váter.

Yo soy uno de esos que dicen que generalizar está fatal, es de vagos, de los que no se preocupan de dedicar tiempo a estudiar los casos particulares. En ese caso, ante la pregunta de ¿la taza del váter debe estar subida o bajada?, es obvio que depende. Aún no siendo un experto en protocolo, podré dar algún consejo…

La tapa del váter debe estar bajada en las casas particulares, ya que dejarlas subidas es una señal de falta de preocupación y de sentido estético. No queda bien un váter abierto en una casa, la tapa está para que se vea todo el baño blanquito y uniforme y también para que no suban lo olores. Sin embargo, estoy en contra de esa especie de “cubre-tapas del váter”, normalmente de tela o ganchillo, que inundan las casas de los pueblos y que un alto porcentaje de nuestras abuelas tiene en sus váteres.

Pero por contra, la tapa del váter tiene que estar subida en los lugares públicos. Porque no hay una duda peor que la que surge al tener que usar un váter público y verlo cerrado, la duda de “¿qué coño habrá ahí dentro?”, “¿habrá estado alguien con problemas y habrá olvidado tirar de la cadena?”, “¿y si no traga el sumidero?”. Por eso es mucho mejor dejarla levantada para que el siguiente que llegue sea consciente de que puede dejar libremente parte de lo que lleva consigo y devolver el espacio a la despejada nitidez con la que lo encontró al llegar.

Espero que este post os haya ayudado a discernir qué es mejor hacer después de tirar de la cadena con la taza del váter.

En próximos capítulos trataremos temas tan interesantes como “El papel higiénico, ¿que se enrolle por delante o por detrás en el porta-rollos?”, “El gel y el champú ¿abierto o cerrado?”, “En tu cuarto de baño, ¿ambientador (y cuál) o cerillas?”

Saludos de Cursomán.

Otras tres pelis

Las estoy devorando, aquí va mi fin de semana cinemascópico:

- Promesas del Este (David Cronenberg, 2007). Viggo Mortensen es el chófer de una familia de la mafia rusa en Londres. Naomi Watts es una enfermera de un hospital en el que muere una mujer en el parto de una niña. El diario de esta mujer rusa lleva a la enfermera a dar con la familia rusa y con Viggo. La peli es durilla y la historia está trabajada, con algunas escenas desagradables (la mafia es así de dura, ¿no?). Viggo Mortensen hace una peli bastante buena y en mi opinión sobra el beso del final… si somos malos y fríos, joder, somos malos y fríos. Pero tampoco es una peli de mafia que vaya a pasar a la hisoria.

- Michael Clayton (Tony Gilroy, 2007). George Clooney es un abogado de uno de los mayores bufetes de Estados Unidos, en la trama tenemos rumores de fusión con otro bufete Británico y un caso muy importante, con muchos intereses creados. Este caso lo lleva un compañero de Clayton (Clooney) que sufre trastornos piscológicos, el caso es tan importante para el bufete que Clayton se ve involucrado hasta el fondo… Es una peli de abogados, a mí me recordó en algo a La Tapadera, aunque obviamente, Clooney es doscientos trillones de millones de catrillones de veces mejor actor que Tom Cruise.

- Uno de los nuestros (Martin Scorsese, 1990). Más mafia, en este caso italiana. De Niro, Pesci y Liotta bordan un clásico de las pelis de mafia. Como le gusta hacer a Scorsese, la peli va desde la infancia de Henry (Ray Liotta) hasta su ocaso como mafioso. La peli, por desgracia, pasó sin pena ni gloria por los óscars de su año, porque tuvo la mala suerte de coincidir con la moñez de Bailando con Lobos y la aburridísima Ghost. Sólo Joe Pesci se llevó el óscar al mejor secundario. La banda sonora es de las buenas. De Niro yo creo que es mafioso en sus ratos libres, porque el cabrón lo borda.

Y ale, a trabajar, que es lunes.