Infancia
Abr 27, 2007 musica
A nuestra edad todos hemos pasado ya por la infancia e incluso nos queda bastante lejos. Hoy, a la hora de comer, he cogido la antena GPS de la guantera del coche (para ir a 900 metros de donde trabajo) y al lado estaba el CD de Abuelito dime tú, es un recurso excepcional para entretenerse en atascos de más de media hora, hay quien puede dar fe de ello.
Luego, al volver al curro, me lo he subido para pasarlo a MP3 y dando un repaso a los cortes del CD hemos caido en un par de cosas importantes… Ahora la gente protesta porque los niños juegan a la play o porque no entendemos los Pokémon y esas cosas. Os dejo un par de videos para que veais que hace 10 y 30 años todas las cosas no eran buenas y también había caquita.
Hace ya 11 años, Jordy cantaba de esta guisa en directo C’est dur dur d’être un bébé. Jordy era un niño de no más de 7 años, un producto del marketing no menos apestoso que María Isabel. Si alguien sabe algo más del paradero de la carrera artística de Jordy, que me lo haga saber.
¿Qué os ha parecido? El baile de retrasado mental del pobre crío … y el disfraz de la niña que le acompaña, no sé… se me escapan tantos detalles.
Este segundo vídeo es un capítulo del Libro gordo de Petete. Hace 30 años era un programa educativo de una mascota divertida y los niños aprendían (aprendíamos) otras cosas en lugar de saber qué poderes tendría Achímon o de color son las bragas de la novia de un dibujo feo y japonés llamado Shin Chan. Visto ahora, Petete parece un pingüino con más pluma que Boris acompañado de una argentina que tiene un apretón que así se ponía de bruto Pedro Ruiz en la parodia que hizo… Pero este es el original:
Pasad buen puente.
Infantiles recuerdos y saludos de Cursomán
Rockola
Abr 24, 2007 Cosas de Cursomán
¡¡¡Quince días sin escribir!!! Esta mañana han reclamado la presencia de Cursomán, y es que yo creo que desde que casi no tengo tiempo para ver la tele no me surgen temas que criticar. Sí, he decidido dedicar mi tiempo libre a otras cosas que malgastarlo viendo la tele por la noche. Un poquito de Camera Cafe, si pillo Me llamo Earl y ale, ya.
Viendo a Gwyoming (incluso éste suena repetitivo y poco innovador) me he preguntado cómo de grande debería ser Rockola… todos los madrileños de unos 40 años dicen haber disfrutado de la movida y haber estado en el Rockola, en el Penta y en más garitos míticos. Yo creo que si el rockola tenía escenario y famoseo debería ser como el Palacio de los Deportes, con un aforo en torno a las diez mil personas. ¿Cuánto costaría una copa en el Rockola? ¿Se podía fumar hachís y maría en el Rockola? Son preguntas trampa que podéis hacer cuando alguien presuma de haber consumido la movida madrileña en todo su esplendor.
A mí me hubiera encantado, pero llegué unos pocos años tarde. Desde aquí asumo la vergüenza que puede suponer admitir que no conocí el rockola y nunca me he cruzado a Sabina por la calle. Un premio para quien adivine de qué excelente compositor post-movida es la frase “con quien cerró Rockola no tengo nada que ver”.
Con esto no llego a lo mínimo exigible para un post de calidad. Lo lamento, os propongo que me déis temas de los que hablar, últimamente habéis estado animados con los comentarios, aunque hay muchísima gente callada, haceos presentes entes. La inspiración va y viene.
Dicen que Zumo Pardo lo está reventando… no podía callármelo.
Saludos de Cursomán.
Mortalidad del cangrejo
Abr 9, 2007 Cosas de Cursomán
Anoche me hicieron una crítica, con razón… mi blog se está conviertiendo en un sitio aburrido, sólo hablo de tele y de radio, y de Zumo Pardo. Me aconsejaron que hablara de temas más diversos, más entretenidos y me pusieron un ejemplo “yo que sé, habla de la mortalidad del cangrejo…”. Pues claro, más razón que un santo, a partir de hoy trataré temas variados y entretenidos como éste.
Me he estado informando sobre los cangrejos, sus hábitats y las causas y circustancias de su muerte. Metámonos en faena, hay varios tipos de cangrejo, pero conocemos básicamente dos (el de mar y el de río). Hasta aquí poca novedad, supongo. De todo lo que he leído sobre el cangrejo desde ayer he sacado una conclusión y es que voy a improvisar.
Los cangrejos viven en agua y son bichos duros, tienen cáscara, por lo que no van a morir nunca por un golpe de aire. El de río es alargado y el de mar es más redondito. La principal causa de muerte del cangrejo de mar es la paella de los chiringuitos más cutres de la playa, que no te ponen gamba, te ponen cangrejo de mar. Por el contrario, el cangrejo de río muere guisado con una salsa que todo el mundo suele decir que está más rica que el bicho. Yo no como cangrejos, no podría comerlos y escribir sobre ellos, no sería ético. Llegado este punto me surge una duda: no recuerdo haber comido paella en un chiringuito cutre en la orilla de un río… si alguien lo ha hecho, ruego me confirme si en lugar de gambas lleva cangrejo de río. Gracias.
Otra cosa a destacar entre los cangrejos es que son de los pocos animales que se cazan vivos. La caza del cangrejo del mar no está bajo veda, pero sí lo está la del cangrejo de río.
La historia ha conocido varios cangrejos míticos. Uno de los cangrejos más laureados es el ilustre doctor del siglo XXX, Dr. Zoidberg (ver foto).
Un afamado cangrejo anónimo inventó la marcha atrás en los coches de cuatro velocidades y acuñó el dicho “ir para atrás como los cangrejos”.
No he podido corroborar en todas mis fuentes si también fue un cangrejo quien descubrió para la ciencia el infalible (aunque pegajoso) método anticonceptivo de la marcha atrás.
Para terminar, decir que no todo en el mundo del cangrejo es coser y cantar, uno de los mayores fracasos de un cangrejo fue la invención y comercialización de la sandalia cangrejera. La sandalia cangrejera se caracteriza por tener una hebilla que se oxida y por ser utilizada en pueblos de la costa levantina española de menos de mil habitantes por niños y ancianos.
Terminé, espero no haberos aburrido y sí haber arrojado algo de luz sobre el misterioso mundo de la mortalidad del cangrejo, así como aportado algún conocimiento adicional. Para cualquier duda podéis buscar “cangrejo” en google o preguntar a vuestros mayores.
Docentes saludos de Cursomán.
En el tren
Abr 6, 2007 Cosas de Cursomán
12.08 Atocha está hasta las trancas, la puerta giratoria excesivamente lenta. La cola para pasar el arco magnético del equipaje me va a llevar un rato largo.
12.15 Saco el billete para enseñarlo, pone ATOCHA-CER. Cercanias! Lo más normal para ir a Alicante.
12.18 Es la hora a la que cierran el acceso a la via de mi tren, eso dice el billete. Yo sorteo en carrera maletas, ancianas, hippies y llego a la plataforma de Cercanias.
12.20 Hora de salida oficial. Estoy en el andén.
12.35 Llega el tren. Me subo y me siento, coche 20 (último), asiento 3C (pasillo).
Suena Lennon en el mp3 y, obviamente, observo. Madre soltera, cuarenta y tantos, con hijo hiperactivo. Al lado de ambos, una pareja gay, casi todo el trayecto dormidos.
Detrás de mí, una famllia de 5 (matrimonio, abuelos y niño pesado y gritón). El niño prefiere la compañía de la abuela, lo lleva al baño y, a su vuelta, todo el coche 20 (incluidos los que escuchamos música con cascos) nos enteramos de que “sí que tenía ganas, menudo chorrillo largo ha echado el pobre”. Agradezco el comentario, sin duda.
Empieza la peli (Un franco, 14 pesetas). No me queda otra que verla, porque no tengo sueño y la batería de la música me tiene que durar hasta el domingo. Dirige y protagoniza Carlos Iglesias (Benito o Pepelu). Y es que cuando uno está encasillado es jodido salir. Me cuesta más de media hora hacerme a la idea de la seriedad que pretende la peli, tarde.
Termina, no me ha gustado, el hijo tenía que haber sido gay, y seguro que no soy el único de mi vagón que opina igual.
El niño hiperactivo se ha llevado dos ostias, la despreocupada mami se queda corta. Para desconectar, escribo en el móvil un post que publicaré a la vuelta.
17 minutos de retraso. Empiezan las vacaciones con nubes de todas las tonalidades de gris que existen y ni un rayo de sol.
Viajeros saludos de Cursomán.
… por escribir algo
Abr 4, 2007 Cosas de Cursomán
No tengo en mente nada sobre lo que hablar. Me voy de vacaciones, las necesito, pero no tengo claro el porqué. Pero hace tiempo que no toco el blog y algunos (pocos) me echaréis de menos. Adelanto que, por ser el motivo que es y siendo las siete de la tarde del día que es, no prometo un post ameno y me temo que tampoco va a ser divertido, seguir leyéndolo depende sólo de vosotros, yo he advertido.
Podría volver a hablar de la tele, por ejemplo del programa este de Cambio Radical, de Díselo a Jordi, de las retransmisiones de La Sexta de los partidos de los sábados. Pero sería más de lo mismo y hoy tampoco me apetece desproticar demasiado, la telebasura llega a límites insospechados.
También podría hablar de radio, podría contaros lo que me divierte escuchar media hora cada mañana No Somos Nadie (M-80), o lo insoportable que se está volviendo el rollo pelota y agresivo y como llega a rozar los límites del “butano” el megalíder De La Morena con El Larguero (Cadena SER). Pero tampoco, hoy no es el día.
¿Y Zumo Pardo? Es un tema recurrente pero aunque sean pocas, alguna novedad sí que hay. El último ensayo, con público presente, fue de poca calidad, el local 6 me parece gafe, así que fuimos incapaces de mostrar siquiera el 70% de nuestro potencial. Creo que nos viene bien fallar para mejorar, no todo van a ser éxitos (como Camela, que de cada álbum sacan tres recopilatorios).
De lo que en realidad tengo ganas es de hablar de gente hipócrita, de gente que habla de tí a tus espaldas, de gente que inventa cosas porque su vida privada estará tristemente vacía, gente que da bola a rumores, que se comporta como periodistas de Salsa Rosa, que se creen que por acaparar (no confundir con “aparcar”) un rato de conversación más que los demás va a ser mejor o va a tener más amigos… pero esto sería empezar a meterme (o lo que es peor, meteros) en mi vida privada y no, no quiero.
Hay ciertas cosas que me apetece decir, pero no lo voy a hacer. Sí, en el fondo me jode no hacerlo, pero creedme, es mucho mejor así.
Felices vacaciones y cuidado en las carreteras,
Cursomán