Nuestra canción
Ene 16, 2007 Cosas de Cursomán, musica
… y ahora, en la sesión aleatoria de música, suena nuestra canción. No sé si es casualidad o lo he buscado, sólo llevo sentado aquí algo más de una hora. No sé si sabes que eres tú de quien hablo. No sé si te preguntas si hablo de alguien o de nadie, de una persona, o de más, igual no es de nadie, puede ser de un lugar, incluso de un objeto. ¿Te intriga? ¿Te gustaría que hablara aquí de tí?.
Acabo de decidir dejar que la canción se repita mientras escribo, la decisión implica sólo un clic. No es especialmente bonita, la letra no tiene ningún rasgo que la haga particularmente nuestra, quien la canta no tiene porqué parecerse a nosotros. Ahora que caigo, ni siquiera sé si alguna vez te he dicho que esta es nuestra canción, lo bonito sería que tú lo supieras sin tener que decírtelo. ¿Ya sabes qué canción es?
Es nuestra canción porque te huelo cuando la oigo. Es nuestra canción porque tengo tu voz clavada en mis oídos cuando va a llegar el estribillo. Es nuestra canción porque me cambia la cara al tercer acorde. Es nuestra canción porque mientras suena sólo tengo ganas de que estés aquí. Es nuestra canción porque escuchándola me he dado cuenta de muchas cosas y me he olvidado de muchas otras. ¿Te pasa igual?
Pero es sólo una canción, son unos pocos minutos. Empieza y se acaba. Ahora no sé si termina con un fundido o con un golpe seco de platillo, pero tengo claro que termina. Y sé que va a volver a empezar a sonar cuando yo quiera, porque la tengo para repetirla siempre que me apetezca.
Eso es lo que no me pasa contigo… y por eso hoy escucho la canción y vengo a escribir sobre ella.
Anónimo
PD. Todo esto y mucho más es lo que le debemos a la música.
¡Qué pais!
Ene 8, 2007 internet
En lo que acaba de ocurrirme hay varias cosas que me sacan de la realidad, principalmente dos.
Narro lo sucedido:
Es un momento de aparente ocio y relajo en mi jornada laboral, decido entrar en el medio de comunicación on-line más visitado del país (www.elmundo.es), y en lugar de llamarme la atención un recuadro rojo encabezado como URGENTE (El alcalde de Nueva York confirma que el fuerte olor a gas de Manhattan no es peligroso) me llama la atención la fotografía que aparece justo debajo. Es la portada de Interviú de esta semana. Una tía que está bastante buena, con un titular encima “ETA” y otro en sus pudendas partes “La gallega de Cancún”.
Claro, inmediatamente a continuación dejo de parpadear y tengo que leer lo que pone debajo, y viene a decir algo así como “La turista gallega, en ‘Interviú’ Por algo menos de 50.000 euros ha posado para ‘Interviú’ Ana María Ríos, la turista gallega encarcelada durante su luna de miel en Cancún.”
Bien, hasta aquí los hechos. No me los invento. Y a partir de aquí, Cursomán trata de analizar:
Esta sinvergüenza (y puedo llamarla así porque salir en pelotas en una revista es estar corto de vergüenza, al menos) es la misma pobre gallega que se fue de luna de miel, que tuvo a medio país pendiente de los informativos y cuya madre lloraba desde su Galicia natal pidiendo al gobierno, a las autoridades y al sumo pontífice que hicieran lo imposible porque su hija volviera. Cuando volvió, en su pueblo la recibieron con una limusina, la agasajaron, qué menos, por todo lo que había sufrido la criatura.
¿Y ahora? Ahora la recién casada ha prestado sus bonitos pechos (quién sabe lo que se le verá dentro de la revista) para que los españolitos los contemplemos, para ser portada del periodico online nacional con mayor tráfico de visitas y quién sabe si irá a un Mira Quien Baila, a un Gran Hermano, un Telemaratón, o será contertulia de Dolce Vita o algún programa de nulo valor cultural de nuestra televisión, de manera que los “algo menos de cincuenta mil euros” que acaba de embolsarse en sus pechos (porque bolsillos no lleva) crecerán y crecerán, quién sabe hasta donde.
Y la madre que lloraba porque su hija estaba en una cárcel mejicana… ¿llora ahora también de vergüenza? Orgullosa igual tampoco es que esté mucho, no lo sé. ¿Este angelito se casó por la iglesia?
Y por último, pero no menos importante, ¿cómo es posible que al entrar intentando leer las noticias del día en elmundo.es lo primero que vea sea una tía en pelotas y no me llame la atención el resultado de la reunión de Rajoy y Zapatero, o las declaraciones de Otegi, o la alarma generada en Nueva York?
Como diría Forges, ¡qué país!
Saludos ojipláticos de Cursomán.
Las vacaciones de los demás
Ene 4, 2007 televisión
Yo no he tenido vacaciones en navidad. Y en parte siempre decido elegir otras fechas que no sean las navideñas porque me gusta disfrutar de las ventajas que tiene que tengan vacaciones los demás:
- No hay colegios, por lo tanto no hay madres (y algunos padres) que inutilizan un carril completo durante más de 300 metros.
- El mamón que se sorbe los mocos mientras descome a eso de las 15.00 cuando yo me lavo los dientes tampoco está, por lo que hace más agradable mi higiene bucal tras la comida.
- El baño del edificio está casi limpio y huele casi a limpio, por lo que no tengo que retener la orina durante horas para evitar que me entren arcadas al hacer pis.
- La oficina está mucho más tranquila, la gente va y viene de sus vacaciones con alegría y serenidad, ellos sí tienen espíritu navideño.
Las noticias por la mañana
Claro, que se me ha olvidado poner en la lista que me levanto 15 minutos más tarde. Pero eso no sé si es bueno, porque debido a mi costumbre de desayunar fruta viendo las noticias de la tele, he perdido el momento de los titulares y las noticias importantes y el horario coincide con los deportes.
¿Es eso malo? Pues no debería porqué, ya que me gusta el deporte, pero no soporto a Salvador Martín (creo que a ningún presentador-locutor de deportes de La Primera). Salva (como le llama a veces la conductora del telediario) interpreta las noticias como si estuviera en Broadway, gesticula, hace pausas al hablar, hace muecas, enfatiza, sonríe… hoy comentaba la lesión de un futbolista como si desease con ansia masajearle el glúteo y el muslo. Me lo imagino en Telepasión dando lo mejor de sí mismo, vestido de vedette y cantando “Mamá, quiero ser artista”.
He probado a cambiar de canal, pero además que no me apetece hacer zapping para 5 minutos que tardo en desayunar, no soporto las noticias de Telecinco (¿he dicho noticias?), no puedo con Melrose Place (Cuatro), tampoco me apetecen los dibujos animados a esas horas, en realidad me gusta informarme.
En la primera entrada de este año, Feliz 2.007.
Cursomán.